Las claves para dejar de pensar tanto

Hoy os traigo las claves para dejar de pensar tanto. La ansiedad es algo que nos puede desesperar mucho, frustrarnos, cansándonos, por el hecho de sentir que no podemos detener nuestra mente, que va como en un caminito constante, y no podemos dejar de pensar.

El primer problema que yo veo con esto es que te desesperas por no dejar de pensar, y que mientras más te esfuerzas por dejar de pensar, más parece que le dices a tu mente “sigue pensando”.

  1. Deja de luchar

Entonces, la primera clave que te recomiendo es que dejes de luchar. Es un hecho que tu cerebro está hecho para generar pensamientos, que tu mente está pensando mucho, seguramente tienes mucha tensión mental acumulada, entonces quítale un poquito de presión al asunto y simplemente acepta.

“Ok, estoy pensando demasiado”.

“Estoy generando muchísimos pensamientos”.

“Así es ahora y no significa que así vaya a ser siempre”.

“Entonces, esto se va a terminar. Ahora me encuentro así. Voy a dejar de luchar”.

En cuanto dejas de luchar y empiezas a aceptar que estás así, inmediatamente la presión y la atención bajan, y entonces sí puedes empezar a hacer algo diferente.

  1. Haz algo con esos pensamientos

La segunda clave que te recomiendo es que hagas algo con esos pensamientos. ¿A qué me refiero con esto? Seguramente tus pensamientos son debidos a una preocupación sobre algo que te pasó, y entonces aquí hay que resolver, hay que enfrentar. “En qué estoy pensando”, “qué necesito hacer con esto que estoy pensando”, “quizás necesito enfrentar algo, resolver algo, quizás necesito asumir la responsabilidad y resolverlo, pasar a la acción”. Hay algo que seguramente puedes hacer para resolver el conflicto mental de lo que está pasando en tu mente.

Algo que funciona muchísimo respecto a este tema es que puedas escribir. Escribir y escribir y escribir, sintiendo que vacías tu mente de todos los pensamientos que estás teniendo. Y que en este “escribir” busques la solución, busques el acuerdo, busques la salida al conflicto mental que puedas estar teniendo en ese momento.

Algo que yo he aprendido mucho en mi vida es que resolver dentro de mi cabeza casi nunca me funciona. O sea las respuestas o las soluciones a tus conflictos mentales es mejor hablarlos o escribirlos, porque ahí es donde encontramos las respuestas, pero si quiero encontrar la respuesta pensando, y si ya llevas más de tres días pensando sobre algo y no encuentras la respuesta, entonces no la vas a encontrar pensando más. El problema es precisamente pensar de más.

  1. Canaliza la atención

La tercera clave, que es muy importante, es que necesitas canalizar la atención. Yo estoy convencido, y cada vez lo confirmo más, que cuando tenemos esta acumulación de pensamientos intensos, que no dejas de pensar y pensar y pensar, es porque tienes mucha atención física y emocional, y como no se canaliza no se va a ningún lado. De cierta forma sube hacia tu cerebro y entonces toda esa fuerza, toda esa energía física de la tensión que se genera se tiene que canalizar de alguna forma, y entonces las neuronas están hiperactivas, tienen “demasiada azúcar” por así decirlo, y no las puedes parar, y entonces piensas y piensas y piensas. Es como si tuvieras un shock de azúcar en tu cabeza. Entonces te recomiendo que liberes esa energía, que hagas ejercicio, que salgas a caminar, y como te dije anteriormente, que hables y que escribas.

Hablar sobre lo que piensas, sacarlo, es como si le echaras agua al azúcar y se fuera diluyendo. Hacer el ejercicio, sacar la tensión física y desahogar tus emociones, muy probablemente sea lo que necesitas. Al desahogar tus emociones y al relajar tu cuerpo tu actividad mental disminuirá bastante.

  1. Aprende a estar en el presente

Y la siguiente clave que te recomiendo es que la mejor manera que yo he encontrado para dejar de pensar tanto y silenciar a mi ruido mental, es aprender a estar en el presente. Y aprender a estar en el presente significa que te conectas con tus sentidos, que te conectas con el olfato, con el tacto, con la vista, con el oído, y con tu respiración. Son cosas que están pasando en el presente, y que en el momento que te dejas sentir la experiencia del momento presente, la mente inmediatamente descansa porque no podrías hacer las dos cosas. No podrías estar “piensa y piensa y piensa” y poner atención a lo que piensas al mismo tiempo que sentir y poner atención al momento presente.

Entonces la clave que más te puedo recomendar para que empieces a practicarla ya mismo es que cuando tengas esos pensamientos te digas a ti mismo “voy a regresar al presente”. ¿Y cómo lo vas a lograr? Primero sintiendo tu respiración, y después conectando con tus sentidos. Y entonces quizás vas a estar todo el día yendo, regresando a tu mente y al presente. No importa cuántas veces lo hagas. Mientras más lo hagas es mejor porque más vas a practicar tu músculo interno de estar en el presente. Entonces puedes sentir las sensaciones de tu piel, por ejemplo cuando te metes en la ducha puedes enfocarte en sentir el agua. Y no te juzgues si te das cuenta que estás pensando otra vez, no importa. Lo que importa es que te des cuenta que ya te acabas de fugar, y que regreses al presente sintiendo, como te digo, el agua, el aire, la comida, sintiendo el volante mientras que vas manejando, escuchando los sonidos de tu alrededor. Todo eso hace que te conectes con el presente donde esos pensamientos pierden peso o pierden valor.

Así es que esas son las claves que te recomiendo para dejar de pensar tanto definitivamente necesitas hacer algo con la intensidad mental y lo que más te recomiendo es que la liberes, la canalices, escribiendo, hablando, haciendo ejercicio, y después vuelvas al presente para reconectarte con lo que sí está pasando.

2018-07-08T00:38:16+00:00

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